(21 de diciembre de 2022) La iluminación del interior de la Catedral, es en su mayor parte incandescente. En los últimos años la tecnología de iluminación LED ha avanzado mucho y consideramos importante incorporarla a las luminarias actuales del monumento. La inversión para llevar a cabo este cambio es importante, pero su eficacia energética procurará una mejor sostenibilidad económica del monumento, además de una mejor visión de los actos, y una óptima contemplación y conservación de los bienes que atesora el monumento.
Algunas de las razones que justifican estos trabajos y que la convierten en una prioridad para una adecuada gestión del monumento:
- Eficiencia energética, bajo voltaje (<50V), encendidos instantáneos al 100%, y arranque en frio (hasta -40ºC).
- 80% menos de consumo de electricidad, lo que supondrá un importante ahorro de los gastos fijos de la Catedral. Y con ello, el incremento de los beneficios de la gestión turística, los cuales se destinan a restauración de patrimonio.
- 45.000 horas de vida útil frente a las 2.000 horas de una bombilla estándar, lo que supone un importante ahorro de mantenimiento y de mano de obra.
- Tecnología sin radiación ultravioleta (UV) e infrarroja (IR). No desprenden calor siendo por ello más aconsejables para la iluminación de espacios patrimoniales, frágiles ante las variaciones de temperatura.
- Regulación del índice de reproducción cromática (CRI), disminuyendo la contaminación lumínica. Los LED con un CRI de > 90 no distorsionan los matices y las tonalidades de los bienes culturales.
- Regulación de la temperatura de color (K), seleccionando la emisión de luz cálida o fría. Aportan una gran versatilidad en la creación de diferentes ambientes y en la apariencia de los bienes.
- No contienen productos tóxicos como el mercurio, son reciclables y cumplen con la normativa europea RoHS de sustancias contaminantes.